Oda a una mascota
Incomprendida y calumniada por unos, venerada y defendida por otros. Así transcurrió su vida desde el instante mismo de su nacimiento. Pero su persistente omnipresencia y el paso del tiempo, que todo lo puede, acabaron por hacernos creer en su inmortalidad.
La libreta de abastecimiento nació un día, casi desde el inicio de la creación. (al menos de mi creación) y como era buena quedó entre nosotros por toda la eternidad. Se hizo familiar e imprescindible en cada familia. Desbordante de una innata sabiduría y prudencia, sabía con asombrosa precisión lo que podíamos consumir, las cantidades óptimas y en que momento.
!Lo sabía todo!.
Comprendí que todo lo que existía en el mundo estaba en ella registrado, y si no estaba, era porque no existía o no había sido inventado aún.
.....
Yo nunca quise que desapareciera. si prácticamente crecimos juntos, fué mi amiga de la infancia o mas bien, mi mascota. !Qué lindo aquellos tiempos.
Repasaba con ella las primeras letras y números que aprendía en la escuela y hasta llegué a practicar las sumas y restas a medida que las iba aprendiendo. Lastima que nunca me dejaron jugar mucho con ella, a pesar de que casi teníamos la misma edad. En casa la cuidaban mucho, había que mantenerla en un lugar seguro para que no le pasara nunca nada.
Y como no cuidarla?
Un día descubrí que en ella estaban los nombres de todos los integrantes de mi familia, y estaba seguro que si el nombre de alguno de mis parientes, de pronto desaparecía de la libreta, también desaparecía físicamente.
Ya en mi adolescencia y con la rebeldía que viene con esa etapa de la vida, comencé a dudar. Ya no creía tanto en su sabiduría. A fin de cuentas noté que solo sabia dividir y repartir las cosas en fracciones iguales para cada uno, sin embargo noté que algunas veces cometía errores terribles y mas que errores, olvidos.
Cuando cumplí los 7 años se le olvidó recomendarme la leche y nunca mas me lo recordó, y eso era un error gravísimo. Evidentemente le llegó una vejez prematura, como le sucede a toda mascota. Pero aun así la queríamos mucho, pues era parte fundamental de la familia y con eso basta.
Envejecía muy rápido mi querida mascota. Era evidente la perdida acelerada de sus facultades mentales. Ya ni dividir correctamente sabía y la cantidad de productos que distribuía disminuían año tras año. Desaparecía una libra de arroz, después una de azúcar y así sucesivamente. Se puso flaca y demacrada, se le caían las hojas. Todos en casa sufríamos mucho por su débil salud y su deterioro acelerado. Pasaba mucho tiempo mustia, triste y olvidada en los rincones mas oscuros de la casa.
Para colmo de males llegó la época de los productos liberados, allá por la década de los 80 y mi pobre libreta quedó completamente en el olvido. Vagaba solitaria como zombie y su presencia ya no se notaba. Estábamos todos muy ocupados en consumir productos liberados que lamentable nos fuimos olvidando de ella.
Los productos liberados volaban por los cielos alegremente, a veces como bulliciosas palomas, otras como ágiles golondrinas. !Que hermoso era verlas volar en libertad!. Haciendo acrobacias en el aire, en geométricas formaciones de gran colorido y esplendor. Así día tras día, la vida se nos convertía en un festín de colores y alegrías, hasta que una mañana inexplicablemente desaparecieron de golpe todas las aves del cielo.
Al principio, no nos preocupamos tanto, porque pensábamos que se aproximaba un temporal o un ciclón y las aves intuitivamente siempre hacen eso. Pero al otro día no volvieron, y las seguimos esperando semana tras semanas... y nada. Se aproximaba algo mas fuerte que un ciclón de categoría 5. Le llamaron a esa temporada "Periodo especial" que nos consumió en tristeza y desolación.
Aún así, seguíamos tozudamente explorando las profundidades del cielo, siempre esperanzados, porque aunque se perdieron los productos, sabíamos que la esperanza es lo ultimo que se pierde. hasta que le vimos surcar el espacio a gran velocidad.
!No es un pájaro, !no es un avión es la Super....
!!Claro ella misma, !!la de mi infancia. Se había vestido con una flamante capa roja, se saturó de esteroides, salió de su aislamiento y surco los cielos plena de vigor y renovada juventud para salvarnos. Pero nada pudo hacer, habían tan pocas cosas para dividir y distribuir que volvió a caer en profunda depresión, y nosotros en la mas profunda desesperanza.
...y ahora quien podría salvarnos?
El "Período especial" fue estirándose en el tiempo hasta obtener la categoría de "Era especial" cada vez que pasaba una década y continuaba ahí. Llegó la generación de los milenials, luego la generación X y seguía ahi...
- Recuerdan que les había comentado que la esperanza es lo ultimo que se pierde?
- !Ah que bueno que aún lo recuerdan.
- Recuerdan también esos hermosos versos de Gustavo Adolfo Becker? Esos que decían: Volverán las oscuras golondrinas, en tu balcón sus nidos a colgar... etcetera, etcetera.
!!Pues volvieron!! !volvieron las golondrinas!! primero en CUC y luego en MLC; pero volvieron, si volvieron ... y se fueron
... y ahora el virus, la pandemia, el bloqueo y se vuelven a escapar las palomas y las jodedoras golondrinas y toda la comida se fué con ellas.
Entonces nos volvimos a acordar de la libreta. y de nuevo vino a intentar salvarnos y a tirarnos un cabo. Ella siempre tan fiel, tan omnipresente, tan sabia, tan eterna.
- Recuerdan que les había comentado que como dice el refran, la libreta es lo ultimo que se pierde?... o era la esperanza??
Bueno, ya que importa, ya tenemos libreta nuevamente sabemos que seguirá con nosotros por los siglos de los siglos.... amen. Aunque siga mas vieja que Matusalem.
Pablo Miranda
Junio 18, 2021, Año de la resurrección.

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